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viernes, 12 de enero de 2018

1 ESTILETES DE ALBACETE


 No se va a repetir lo de los trenes y las navajas, que ya se fue a ello en entradas precedentes. Sí se justificará la afección que se les ha tomado a estos. Todo vino por aquello de que en una de las conversaciones virtuales con compañeros sin rostro, se vino a decir que los pequeños estiletes son más bien "piqueurs d'olives", que viene a significar poco más que "basura barata". 

No es eso, los emoticonos son insuficientes, lo que se expresó, sí lo que se entendió. Hubo de comentarse cuál era su valor. Y en esas aún se está.

Este es de los que se vendían a bordo de lo vagones del borreguero Barcelona-Granada. Al paso por las extensas Ciudad Real o Albacete, subíanse a los vagones (coches era lo técnico) vendedores que agarraban manojillos de estas verduras y las voceaban...

Es esta peculiar por su palanquilla de latón, al igual que las mitras; es curioso que para darle dignidades se le haya metido una hojuela en ínox, mientras que las platinas y el muelle sean al carbono. 





lunes, 30 de mayo de 2016

2 NAVAJA A ESTAJE EN NACARINA MARRÓN DE RAFAEL WÍZNER




Aquí se vea la lisura perdida de todas -también la que ya presentada fue, que lo es de Rafael Wízner también-. Una baratera, que dijo aquel zíngaro manchego en el rastro de Madrid. No, no lo es, ni las faquillas ni su demiurgo. Don Rafael las compone a voluntad, sin estirar más el brazuelo que la manga. Sabe de lo que sabe, mucho. Que esta faca a estaje lo declare. 

No tiene asperezas que enfaden, afinada lo esta a maravilla; es fina, cortadora, relumbrante, lucida. Anchona y delgada su cinturilla. Más oblea que tripa de blanquillo. Las aguas del nácar acrílico son subyugantes, y su clic resuena como la hora y los cuartos. 

Diferénciase de la otra con sus mitras de chapa -que no de metalillo ligero y curvo, sin acanaladuras ni alabeos-; lisura tal la llaneza manchega, sin reliamientos. Su palanquilla está apretadísima, y no presenta balanceos ni columpios (lo que no se da gratis ni se encuentra como la verdolaga). Su muelle lo es cabal, ni escoliosis ni huecos tiene. Anda bien de simetrías, de traje, de esqueleto. Casi mejora a herramientas todas y aun a dueños.










lunes, 23 de mayo de 2016

1 NAVAJA A ESTAJE EN NACARINA ROJA DE RAFAEL WÍZNER



 De cómo le llegara esta faca a Hefesto daría para un capitulo de Azorín en la Búsqueda, o cabría en la primera parte de La forja de un rebelde de Arturo Barea en la que se enumeran todas las profesiones, todos los puestos, todas las mercancías de La ribera de curtidores. Acabó en ese crisol de arrumbamientos que resulta del vaciado de pisos, del expolio post mortem, del latrocinio y el remate. Esta fue peleada y se acordó un precio razonado -como ya no interesaba, el vendedor recibió la orden de rebajar los cuartos hasta que Hefesto asintiera-.

No se comprendía el jaez de esta robusta navaja; no las circunferencias en asimetría no buscada entre los dos plásticos que forman el mango, no los bocados en la nacarina que delimita su perímetro, no los limazos de muela a lo largo del muelle, no su diferente intensidad en su aplicación, no que la lengüeta que desbloquea también mordida. No.

Sabido es que Rafael es sutilísimo con las limas y limillas. Tanto lo es que más avispa o libélula que quema el metal parece, por lo certero y puntual -su precisión de relojero de antes se admirara-. Limpiose con contenida policía, se aprestó el filo sin pulir la hoja en la calle Bolsería y se le dio Aladín y lanilla de acero. El navajón de mitras de aluminio -lo pareciera de este metal flotante- no tiene holguras ni menoscabos salvo los dichos, es apretadillo y bien compuesto. Como su generosidad es cómoda, se usara para el tajo de chacinas y almuerzos de corte. Cumple  en absoluto y gozo diera y da. No se supo la mano que lo vistió de adornillos nerviosos pero ya no se preguntara.









martes, 3 de mayo de 2016

34 NAVAJAS DE ESPAÑA Y FRANCIA: NAVAJAS CELAYA-COUTEAUX ESPAGNOLS CELAYA


 Se llegó hasta allí, a donde tienen la tienda. Se callejeó a pie una vez que se recorriera la circunvalación de la ciudad de Albacete. Más, por los cristales amplios, parecía papelería tienda de corte. Pero en seguida se avistaron, poniendo los ojillos junto al escaparate, las vitrinas con hermosas piezas de exposición. El padre era quien despachó, creo -más por ilusión que convencimiento-. Las navajas que tenían no eran las de su puesto de los Redondeles, en la feria. Aquí solo cabriteras y palanquillas simples. En la tienda, la fantasía artesana, las novedades, los proyectos vistos u oídos a los que entienden de navajeo.

Como fuera la primera etapa en el via crucis del navajeo, se atendiera a lo que más nos saltó a los ojos. Y no fueran aquellos machetes de extremos redondeados con un oscurísimo venado, ni las de estaje injertadas con otros tipos que no se adivinaran. Aquellas virolas, los amolados, el marfil y el búfalo, la plata de las columnillas...nada ocultara la simpleza de lo que no se encuentra. Fueron las navajuelas de siempre, estas que no tienen nombre salvo el de "baratas". Siempre en nacarinas o, en el mejor de los destinos, en madera roja (que así la llaman en Santa Cruz los viejos). Pero allí se estaban como un moño de setas de chopo, apretadas y en cogollo, de varios tamaños y asperezas, encabadas en ... ciervo y toro jaspeado. No se pudo admirar nada más. Se compraron. Verdad es que no cortaban y no mucho ha se han afilado. Son en todo, salvo en la nobleza del mango, iguales a las presentadas en nacarina. Solo, y no es menor, faltara el carbono que es aquí tan necesario como toro y venado.












miércoles, 27 de abril de 2016

33 NAVAJAS DE ESPAÑA Y FRANCIA: NAVAJAS NACARINA-COUTEAUX NACRÉS



Tente, Hefesto mío. La gravedad verbal, si no rompes eslabones, tirará de ti al centro de lo impensado donde prospera el rumor, el equívoco, los diretes sin dimes  y el borrón. Partamos primero de la foto (véase supra) y vengan salvedades. No es la de la izquierda de la que se hablaría, violón-guitarrilla que debiera haberse mostrado en entradas anteriores con sus iguales. La de la derecha no está fabricada en nacarina sino de maderilla de balsa, acaso (una Ramírez). La de su izquierda, que es la nuestra también, sí se viste con nacarina verdosa e irisaciones y es, como la de la izquierda, de SAEZ (en un caso mal escrito, en el otro con la tilde oportuna). Sáez, españolísimo apellido del solar castellano que da al mar; pero... Por la época en la que se compraron y el lugar, no se tienen ni todas ni aun la mitad consigo. Cronológicamente corresponde al apogeo del chinerío de hace ya unos años (cuando la empresa familiar VIDAL sacó cabeza ahí en la Ribera del Júcar importando naderías para indios de toda España desde la China), y se compraran no en cuchillerías sino en esas tiendas de regalos, vajillas, ajuares que resultan de la intersección de una ferretería, tienda de electrodomésticos y bazar.  La más nacarina, la blanca, sea puesta del mismo modo en solfa. Se recuerda que cuando uno fue a comprarse una de las primeras Opinel que se vieran, el señor de la armería Mallove aconsejó la compra de aquellas que más brillaran dado que "las Opinel se ponen feas en seguida". Siendo tierno como se fue, se cargó con algunas que valían ...nada. Entre ellas la que se muestra: pincha sin cortar, y pinchando fácil fuera que se tajase uno los dedos al no sujetar con firmeza el delicado muelle la hojilla. Pone en  la hoja INOX , y debajo, con letra de menor tamaña ALBACETE. Sus compañeras de compra no eran sino pakistaníes pues tan pésima calidad y el poco precio lo hicieron  presumir nada más se acoquinó la mosca.

Solo es enteramente cristiana vieja la amarronada, una Bustos que al cerrarse tanto toca la hoja con la platina, que debe ser ayudada por mucho que se le haya puesto una prótesis correctora desde que se detectara la desviación hace ya...De Segorbe se trajo, de una desmantelada tienducha de recuerdos a pique de cierre.

No son tan fácilmente recolectables las florecillas estas. Brotaran como los mastuerzos en naranjal por los sesenta y setenta. Eran las tácticas de entonces, cuando no había táctica. Si se hubiese sido fiel a la verdad, una de estas hubiera salido en la película La isla mínima, en lugar de la Muela amarilla. Pero estas no son cabriteras, ni guitarrillas, ni camperas tipo garonnais, ni marineras, ni Pradel a la española, ni nada a lo que se le pueda poner nombre ahora. No se sepa a qué arquetipo pertenecen, si es que lo son de alguno. En italia, Consigli de Escarperia fabrica una robusta con el mismo pergeño. Estas de aquí se apartan de las francesas (solo los cortaplumas escolares se les acercarían, menos por hechuras que función) pues raquíticas y escuchimizadas son si se las comparase: las de aquí son de chapa en la virola, con muelle y hoja harto finos y endebles, sin mentón que impida que el filo se estrelle contra el metal cada vez que se cierre. Lo contrario de una pradel, que las excede en grosor de platinas-resorte-muelle, en acero en el hierro de la virola, en el pequeño mentón que protege el filo, en  las cachas de cuerno prensado. 

Son las nuestras, sin embargo; y habrá que rescatarlas. Ponerles nombre a su patern debiera ser lo primero -si es que no lo tengan-. Luego vitaminarlas y echarlas de nuevo al mundo. La casa JJ Martínez las saca ahora en la modo vintage  que todo arrincona. No las fabrica en carbono que sería lo cabal, para que la añoranza tomara su color y el recuerdo de este patrón se alcance.









domingo, 10 de abril de 2016

30 NAVAJAS DE ESPAÑA Y FRANCIA: NAVAJA DE INJERTAR-COUTEAU GREFFOIR DE VIGNE



Aquellos que intentaron sacar lustre al arte mediante desescombro en pintura o dibujo todos tuvieron una.  De Mucha queda testimonio en el catálogo de la Moderní Galerie que publicitaban quincallería (que los oscos praguenses no le tuvieran afecto óbice no fue para que levantaran vista al divisar la Obecni dum con la mandíbula caída).

Parece que las blandas tierras que uniera el camino jacobeo fue vena de difusión de la viña y de sus adminículos para el manejo. Aquellas burgraveses regordetas y colmadas de bondades que purgaban sus desvaríos galantes con la visita a Compostela el día del apostol, se hacían acompañar por sirvientes húngaros que les movían los baúles (no menos de cuatro) en los que mercancía llevaran para obsequio de monjes de Cluny (afectos al clarete fresco) o de hospitales y señoríos en los que el tajo siempre fuera preciso, con lo que quedaban obligadas unas y pagados otros.

Así el riesling claro que refulgía en las amatistas del obispo de los mitrados de Coblenza fue llevado de las riberas del Miño y aquel Hyeronimus Trago, avispado  conocedor, puso en su herbolorio latino Neu kreutterbuch las blanquillas uvas, con lo que la memoria equivocó el sentido. Desde aquellos siglos se tiene creído por aquellos valles hasta donde llegó la romania que las cepas son germanas y no gallegas. 






Fue comprada ya hace en la ferretería Molina de Játiva donde ya informaban que solo restos en una mala cajita de cartón había. La rara coloración de las cachiplásticas, entre el negro y el glauco, llevaron la vista; la fineza de la hoja y su forma espatular también. Se han ido pelando las partes de la virola y ha asomado el remache del eje, ojos dorados. Ya se dirá que se conoció a Becerra, a uno de ellos.






sábado, 9 de enero de 2016

17 NAVAJAS DE ESPAÑA Y FRANCIA: NAVAJA TONEL ESPAÑOLA-COUTEAU LE TONNEAU



Cumple esta y guarda las apariencias en la mayor parte de sus correspondencias. Mírense las virolillas con líneas incisas, mírense las simetrías, el volumen cilíndrico de cigarro fino, el resorte de pistón...y el apaño rústico y general. No las guarda la hoja, de punta centrada o  borbónica, que debiera ser de estilete inglés, es decir, de punta caída y filo recto o pata de oveja.


No sea esta la más usada, no la más hallada, no la más fabricada. No, no se ven tonelillos en los rastros, almonedas, anticuarios o museos. Hefesto no los haya encontrado. Sí alguno maltrecho sino descompuesto. Fue, el que se presenta, adquisto en los puestos de lance del puerto de Barcelona. Lo tenía una rusa que usaba bata floreada y pintalabios carmesí que también floreaba la ajada blancura de su rostro, redondo e infinito como la estepa que describía Sholojov... Se le regateó y no hiciera esfuerzos pues aceptara la mitad de lo pedido, con lo que se tiene por cierto que en realidad no cediera en nada en su previsión. Junto al pequeño había uno grandón, de cachas acrílicas rojas que ya no sostenía su hoja sino que malamente la guardara. Otro solo más se vio en ocasión diferente y distinto mercado; como estuviera más para retiro que venta, allí se estuvo con su dueño calé.








El punzón da testimonio de su lugar de nacimiento pero nada del taller que lo montó o del almacenista que lo vendiera. Aún pistonea algo, pero por respeto no será afilada la hojilla de olivo que tanto tiempo estuvo abierta o cerrada, aunque quieta.