Blog sobre navajología y filosofía hoplológica de la navaja.
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miércoles, 8 de junio de 2016
1 NAVAJA DE CABALLERO
Hubo que cerner mucha mies luego de ablentar. Que esta más menuda que aguja si se usase hipérbole, que si no, una cerilla tan solo. En el encuentro hubo centellas, ojiplático se quedara, tanto por lo contenido de su ser como por sorpresa. De plata alemana las virorillas, con acanaladura, lisura entre platinas-cachas, hoja; hojas firmes con memoria de muelle. Han sido estas mordidas por la muela, pero algo tan solo, que es mucho dadas las medidas microbianas. No se le halló punzones a esta minucia con delicadeza de estambres. Alemana, inglesa...pues este patern es conocido allí. Si más alargada fuese, la delgadez la convertiría en un "catador de melones" (melon tester), si con sierra, una teutona como las monta Linder sin melindres tantos como sí posee esta. Las hojas opuestas definitivamente la colocan en los rubicundos sajones.
Queda por averiguar la bondad de las cachas. Se ven que han atesorado tiempo, que perdieron blancura en sus solajes; amarilleces han manchado con ocasión la superficie cabe la virola. No se observan poros de hueso, ni se ha abierto como cebolla el asta bovina...Qué sea será de la belle matiêre, eso seguro.
lunes, 23 de mayo de 2016
1 NAVAJA A ESTAJE EN NACARINA ROJA DE RAFAEL WÍZNER
No se comprendía el jaez de esta robusta navaja; no las circunferencias en asimetría no buscada entre los dos plásticos que forman el mango, no los bocados en la nacarina que delimita su perímetro, no los limazos de muela a lo largo del muelle, no su diferente intensidad en su aplicación, no que la lengüeta que desbloquea también mordida. No.
Sabido es que Rafael es sutilísimo con las limas y limillas. Tanto lo es que más avispa o libélula que quema el metal parece, por lo certero y puntual -su precisión de relojero de antes se admirara-. Limpiose con contenida policía, se aprestó el filo sin pulir la hoja en la calle Bolsería y se le dio Aladín y lanilla de acero. El navajón de mitras de aluminio -lo pareciera de este metal flotante- no tiene holguras ni menoscabos salvo los dichos, es apretadillo y bien compuesto. Como su generosidad es cómoda, se usara para el tajo de chacinas y almuerzos de corte. Cumple en absoluto y gozo diera y da. No se supo la mano que lo vistió de adornillos nerviosos pero ya no se preguntara.
domingo, 25 de octubre de 2015
6 NAVAJAS DE ESPAÑA Y FRANCIA: NAVAJA CABRITERA ANTIGUA - COUTEAU LE CÉVENOL
Esta es la pasta de la que se merendaba, de tres colores -que no sabores-. Al corte, como los helados del kiosco. Marrón, ocre pálido y rosilla. Los tres sabían a nada, a parafina si eso. Y de esto nos mantuvimos. De los tres colores. Por eso se me fueron los ojos a esta pasta, de la que ya no se usa. Para comprobar cómo lo sintético puede envejecer como el metal, comidos las refulgencias y el brillo por los dientes de la luz.
(Aquí la hoja antes y después de pasarle la muela, que tuvo el pico con mellas y desvío; comido se la ha metal a la hoja, que antes la punta estuvo a menos altura.)
Piña de los trópicos, ibiscos, solaje de tés de flores, coral tigre... Cuando se viene la melancolía a aquellos años el color es desvaído, desolado, falto de matices. No de otra manera se puede tener en las mientes, como estas cachas lo están.
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