Mostrando entradas con la etiqueta palanquilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta palanquilla. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de abril de 2018

15 NAVAJAS ESTILETE-NAVAJAS ESPAÑOLAS DE ALBACETE COUTEAU ESPAGNOL À PALANQUILLE SPANISH KNIFE



NAVAJAS ESPAÑOLAS DE ALBACETE
COUTEAU ESPAGNOL À PALANQUILLE
SPANISH KNIFE


Aquellos años 50 se piensan negros, empercudidos por el hambre, la emigración, el desaseo o la incomunicación. Después de leer El Jarama, que tanto levanta la imaginación de ver un día entero con sus horas y las palabras que las acompañan, quitó sombras e iluminó. Cómo no había de haber personas sedientas aunque faltara la cerveza en aquellos poblachos polvorientos, y lo mismo referido al champú, al helado o chambi, a la Impala, al archivo de música comprimido, al café. Lo mismo de hoy pero ayer, con sus carrillos de dulces, con la achicoria, con garbanzos tostados, con vino, con moños, con brazos sin tatuajes, con pantalones pitillos, con navajas.

Hay colores en aquellos bardales, en las tapias erizadas de vidrios rotos. La música del acordeón acompañaba, y se podía tener una navajuela de cachas de carey, o de color marfil con inclusiones que sacar en el baile, si era el caso. Aquellos colores han palidecido, y las aguas, las conchas, los alabastros se apagan. Pero nos llegan palideces vívidas todavía, y se recogen.







miércoles, 7 de marzo de 2018

10 ESTILETES DE ALBACETE




Aquellos estiletes que no cortaban fueron los espadines de parada de los paseantes de calle mayor, de los conversadores de quioskos en jardines, de los novios formales y de los veletas. Delicadezas inútiles como la daga de un cortesano que pela la pava en un cuadro mitológico. Dan el tono de la persona, adminículos que se sufren, se ostentan y que divulgan la pujanza de la sangre. Como la cara roja de los monos ingleses, cuya rubicundez es señal de buena simiente, como la cola flotante de las aves del paraíso cuyas longitudes aturden a las hembras, como los tricornios de los guardias civiles, que sin ajustar asustaban... Como los teléfonos portátiles dicen casi de lo mismo -con menos sentido biológico, que estos sí que pueden servir alguna vez-, ya no se hacen, ni se pueden ver saliendo del forro de una pelliza, de una chaqueta de pana, de un tosco abrigo de cheviot. Solo de un blog.






lunes, 30 de mayo de 2016

2 NAVAJA A ESTAJE EN NACARINA MARRÓN DE RAFAEL WÍZNER




Aquí se vea la lisura perdida de todas -también la que ya presentada fue, que lo es de Rafael Wízner también-. Una baratera, que dijo aquel zíngaro manchego en el rastro de Madrid. No, no lo es, ni las faquillas ni su demiurgo. Don Rafael las compone a voluntad, sin estirar más el brazuelo que la manga. Sabe de lo que sabe, mucho. Que esta faca a estaje lo declare. 

No tiene asperezas que enfaden, afinada lo esta a maravilla; es fina, cortadora, relumbrante, lucida. Anchona y delgada su cinturilla. Más oblea que tripa de blanquillo. Las aguas del nácar acrílico son subyugantes, y su clic resuena como la hora y los cuartos. 

Diferénciase de la otra con sus mitras de chapa -que no de metalillo ligero y curvo, sin acanaladuras ni alabeos-; lisura tal la llaneza manchega, sin reliamientos. Su palanquilla está apretadísima, y no presenta balanceos ni columpios (lo que no se da gratis ni se encuentra como la verdolaga). Su muelle lo es cabal, ni escoliosis ni huecos tiene. Anda bien de simetrías, de traje, de esqueleto. Casi mejora a herramientas todas y aun a dueños.










jueves, 4 de febrero de 2016

21 NAVAJAS DE ESPAÑA Y FRANCIA: NAVAJA RIPOLLESA-COUTEAU JAMBETTE DE RIPOLL

 

 La historia de la navaja catalana está por escribirse, sino contarse. Hubo al parecer distintos vivares bulliciosos en los que se cuajó esta artesanía o industria; se han mencionado Olot, Ripoll, Caldes de Montbuí y, por supuesto, Solsona. Quizá hubiera más villas o lugares (siempre hablamos del XIX-XIX) como los había por doquier en el mapa de las Españas: Valencia, Málaga, Almería, Guadix, Albacete... (solo por el Sur). 












No estaban, así pues, aquellas provincias despobladas de cuchilleros, y más con lo viciosa en agua de torrente corredor para mover muelas que resulta aquella tierra pina cabe el mar. Y como las lavanderas y su pluma, en cada villa las herramientas de cortar se hacían parecidas y muy diferentes, siendo unas, fueron varias. Fácil es contraponer la tipología ripollesa a la de Solsona (como se hace aquí). No habría que suponer, de este modo, que los catalanes copiaran a lo burdo las navajuelas de Francia por muy cerca que se esté (en el mejor de los casos la Cataluña extendida hasta la Côte d'Azur obraba de derecho sus artesanías y foco pudo ser de influencias -los primos del otro lado de los Pirineos, si venían a Gerona a vender o comprar, emplearse o estacionar pudieron traer o llevar aquellas navajas de hojillas de laurel).