viernes, 6 de noviembre de 2015

1 NAVAJAS MINIATURAS O DIJES-PETITS COUTEAUX-BRELOQUE



 En aquel valle encumbrado de Pedumbria vivieron hombres minúsculos tales que se dijera de ellos que tuvieran pies en los hombros. Pseudoestrabón cuenta que se sostenían de carne de ratas alpinas muy crasas, enjundiosas y pingües, que de una sola veinte pedumbros tomaban bocado. Cuadra con la noticia la marmota alpina que allí vivía más abundante y regalada que ahora. Se bajaban taimados, con plumas de urogallo de tocado, a las chozas de los pastores y como mamones, tomaban de la ubre  de las recia vacada leche. Por veces se traían con ellos alguna cabra para desayunarse de ella a placer. 














Richards knives-Sheffield, England





Helvetos rudos en pos subían las quebradas hasta donde los cembros cedían dominio a los edelweis raros. Por collados secretos se pasaban los diminutos a su lar y quedaban allá salvos en tierra incógnita. Se leyó por un metropolita de Meteoros en el biblioteca del emperador de Alejandría que un decurión feroz crucificado por dulcificársele el carácter pasó entre ellos una invernada en la que se sostuvo con el fruto de la aceveda y agujas de abeto avinagradas que ellos, el pueblo mínimo, adobaba con mixturas montanas de herbajes raros y musgos. 





De un burgrave teutón se dice en el registro del procurador eclesiástico de Thal que de peregrino al apostol Yago,  se llevó en jaula de perdiz a uno de ellos en obsequio del obispo mitrado de la sede compostelana, Fábilo Osorio. Lo dejó suelto este  por el jardincillo enclaustrado de la residencia abacial para verlo deambular. Como se extasiara con unos escaramujos le ofreció en abundancia tal que vino a reventar. Enterráronlo en una maceta de rosales caninos que llevaron en obsequio al palacio de Raxoi.




navaja Iher


Richards knife-Sheffield England


La nación  menguada fue casta medrante que no obstante su tranco breve saltara de isla en isla a la rayuela con lo que alcanzaron el extremo de la tierra toda: la isla de Flores. No fueron estos portento sino por la alzada, que en lo que no se dice fueron de gracia colmados, sin miembros embarazantes ni hidropesias ni hipertrofias ni encanijamientos. Hombres enteros de proporción divina sin remiendo. A tanto llegaran que bravos se criaron en aquellos paraísos sino que terminaron en manducarse a los otros isleños que no eran de su nación menguante. En esto sí rayaron de feroces.








jueves, 5 de noviembre de 2015

4 NAVAJA CASE DE HALOWEEN-HALLOWEEN KNIFE:CASE AUTUMN BARN BOARD SERIES-TRAPPER

NAVAJA CASE
COUTEAU CASE



Los esqueletos, en esto de halloween no es otro, son representación recurrida y disfraz sin ocultación, que revela en vez de ocultar. Es ensayo del último paso que se dará y se viste con tela lo que se lleva dentro, lo que es uno. Personificación y emblema de la muerte por contigüidad obvia, maravilla que tanto se prodigue en frontispicios, cuadros, amuletos, máscaras y en prendas (que de moda estén las calaveras y se tatúen no es motivo de reflexión sino exemplum).  Se pintan a menudo sobre negro de blanco, y en alquimia el mismo negro son.

Ahora que ya se están pasando las setas y que por los mantillos levantados de la hojarasca del carrascal o del saucedal de la ribera el limaco encendido corroe la carne de las sombrillas quede el esqueleto como índice de la disolución, disiunctio de los elementos. Pareciera que los hongos tomen color de las raíces de la arboleda para fulgurar antes de extinguirse. Y la hoja en la enramada igual. El ocre ferruginoso de las puertas clavadas de los pueblos también pasará.






CASE AUTUMN BARN BOARD SERIES-TRAPPER
NAVAJA CASE TRAPPER

miércoles, 4 de noviembre de 2015

3 NAVAJA CASE DE HALOWEEN-HALLOWEEN KNIFE: CASE BARLOW TANGERINE 3 3/8, BONE 62009 1/2 SS

NAVAJA CASE
COUTEAU CASE




Trae también el color encendido del toronjal el recuerdo pueril. No solo la calavera sino el espírito que la animó. Estas americanas, filosas, bondadosas, fieles, óseas son el negativo velado de aquellas series que se veían. Chip y Chop enredando en los encumbrados y copudos robles americanos, blancos, negros, virginianos. Bosque primigenio parecía. Bellotal máximo el boreal americano. Sus robledos son los más extensos del orbe, sus robles los más pujantes, su hojarasca la más mullida, sus ardillas de bandas las más gráciles. 





Tenían refugio en árbol gigante, repleto de nueces para la invernada. Desde el hueco se viera el tejón, el ciervo de Virginia, el búho, el conejo de algodón, el cardenal, la mofeta. El bosque claro era refugio para los habitantes minúsculos, vergonzudos. No se concebía mejor mansión que la de madera todas, con su lecho, su alacena, sus recias mantas y su lar. Y siempre se anducheó entre los árboles buscando refugio y maravillas. Metonimia son estas navajas de los párvulos pensamientos.





NAVAJA CASE BARLOW

martes, 3 de noviembre de 2015

2 NAVAJA CASE DE HALOWEEN-HALLOWEEN KNIFE: CASE CANOE

NAVAJA CASE
COUTEAU CASE



Son estos colores vívidos piedra de contradicción. Hojas de arce que se extinguen sin clorofila ya. Carnes dulces de la fruta de otoño. Calabazas, caquis, boniatos, castañas asadas, membrillo en dulce. Dulcerío Mollar cuando la huerta está exangüe, yerta casi. Lo anunciaron desde los márgenes el granado y sus caracolas abiertas que los pinares traían olores de nízcalos anaranjados.







El acabamiento se endulza y es la mejor temporada para el solazamiento ambulatorio. Las lenguas de agua crecidas se llevan el amarillo a la vega, las nueces caídas, los escaramujos pertinaces en sus esqueletos sin verduras. Todo tiene filosofía y primor. En lo grave, se anuncia en el ocaso vegetal la calavera, el osario trémulo de las alamedas.  Y no es la brevedad lo que se anuncia de la pujanda extinta sino que el tiempo de la reflexión apremia, pasa. Quedará solo el cascarule del caracol, diminuto vaso de la existencia que contenía y gragea de pensamiento. Se devoran las frutas otoñales, se vinifica, se exprime el suco de las pomedas, se hierven mollares pulpas, se tuestan nueces del castañar, se apura la vida que se acaba en el vano hueco de una fulgurante calavera.







NAVAJA CASE CANOE

lunes, 2 de noviembre de 2015

1 NAVAJA CASE DE HALOWEEN -HALLOWEEN KNIFE: CASE WITTLER

NAVAJA CASE
COUTEAU CASE




La memoria de la estación es necesaria como lo resulta el conocer cada revuelta de camino. Esperar lo que viene tan solo con sobresalto medido. Recuerdo anticipado que el almanaque anuncia. Claro que se podrían clasificar por colores, por las hortalizas que el huerto dé, por la ropa que se vista, por el dulce de santo, por la película que se ponga en TVE o por lo que uno vea en los cromos que se haya coleccionado.

Aquí también se debiera haber incluido la navaja dial que selecciona su propia estación, su mejor lucimiento. En la otoñada, la fiesta de Todos los santos marcó el límite de lo que arriba se menciona: setas, boniatos, cielos cobrizos, chaquetas, castañas en el lebrillo, nísperos colgados, serbas y hogar encendido. Ya se ha rendido uno y la sajona fiesta de la calabaza y los pedigüeños ha despedido lo otro. Lleva esta en el bolsillo tanto como la tradición  espuria anidó aquí. Su filo rectísimo ha abierto la castaña para el asado, ha levantado piel de boniato rojos, ha tajado por capas los huesecillos de santo en sus sabores, corta y cortó la hogaza de azúcar y calabaza con nueces y almendra. Se la esperó y se la toma.














De Gore con su hoja de guadaña recta, ninguna con más propiedad puede ser tenida esa noche. De uña de oso cavernario y color de asado de calabaza dulce. Hueso de osario tomado y pulido que ni una arista se le encuentre, como si cuenta de cristal alisada por la marea costante: Case Seahorse whittler de 4 pulgadas, bone, 6355WH SS.


Las hay de estas con doble muelle, paralelo, que con cuña se corrige y que empuja la anchura de la hora principal y cada una de los dos delicados escalpelos. No es el caso.



CASE POCKETT WORN HASVEST ORANGE BONE SEAHORSE
NAVAJA CASE WITTLER

sábado, 31 de octubre de 2015

7 NAVAJAS DE ESPAÑA Y FRANCIA: NAVAJA CABRITERA DE NACARINA VERDE DE RAFAEL WÍZNER - COUTEAU LE CÉVENOL



Rafael Wízner las ponderaba aquella tarde en el hotel playero, con mucha mímica de cara y con los ojos girando alrededor de la mesa, como lo debieran hacer satélites verdosos en su órbita 
rauda. "Es que le regalas una a uno de los de mi edad y te lloran; como si les hubieras dado yo qué sé". 



 Ya no las compone nadie. "No es que valgan mucho porque son sencillejas. Pero como son las que nosotros conocimos, pues es..." Rafael era cabal y no se las daba. Cierto es que nadie -o pocos- trataron el asta cervuna con la oportunidad de él, con su previsión y acierto. A estas las llaman en Santa Cruz girodias, más que cabriteras. Por lo que las de nacarina, pasta, pisto...fueran las de batalla, las barateras, las que se perdían hace más de 50 años. Ahora se encuentran.