Mostrando entradas con la etiqueta caballero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta caballero. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de mayo de 2017

NAVAJAS CON PLATINA BLOCANTE (VIPER)-COUTEAUX FRAME LOCK




 



Esto de la platina blocante o trabante es una paso más desde el cierre interno o de camisa; se ha ahorrado un peldaño, una pieza. Se ha añadido simplicidad y se han llevado articulaciones. Válido es por consiguiente. Claro que se tuvo que probar con fuego, calor y flexiones, las de la lengüeta que se delimita en el marco o platina que servirá para que el talón tropiece. 

Dulce el tropezón, enálage retórica en la forja cuando a una pieza se le da la función de otra. Vamos, que una puerta sea cerradura o que una cerradura sea portón o gatera, que un abanico sea viento -sin abrirse, claro-, que un plato sea cuchara, que una pluma sea hoja, que la casa sea jardín y el jardín vivienda, que la propia agua sea su vaso, que el pie sea la misma bota, que la palabra sea silencio. 

Todas estas parecen atajo, y acaban siendo rodeo y vuelta, pero camino de filo al fin. Si el ajuste es micrométrico, la navaja queda robusta, más que las otras con palanquillas o palancas o sin ellas. 








jueves, 27 de abril de 2017

NAVAJA VIPER SLIM-COUTEAU VIPER SLIM









Esta excede. De platina blocante como las anteriores Maserin, la Viper Slim además, lo es de señorito (navaja de caballero) que la portara como adminículo en el blazer el Barbour campero. Una la navajuela delicadeza fina, ingenio en lo mínimo (que es muchísimo), ciudad y campo, ternezas y filos. Tan imitada es la casa Viper que los chinos les copian los modelos como hacen con los Porsche Cayenne, con el vino de Saint Emilion o como la Viagra. Nos encontraremos el mecanismo y le silueta en los mostradores de baraterío... Pero no es esta. Que por su ojo se viera todo lo boscano y se adivínase el ajetreo del boulevard.

Como cuchillo de cuello, dije de reloj en leontina, en el neceser cortahilos de cartero y bisturí, como talismán aquietante... Tanto encierre esta. Más como la Perceval T-45 que útil de caja de herramientas. No se puede pensar dónde no entonaría. Paréceme opera fabril de artesano medieval, de las que Bosco sacara en sus trípticos para avergonzar de pecados, que aun en la tabla de los pecados capitales encontrara lugar donde la dama se mira al espejo. Máxima y mínima esta, inmejorable.






sábado, 18 de junio de 2016

3 NAVAJA DE CABALLERO ALEMANA: RICH. ABR. HERDER SOLINGEN

NAVAJA ALEMANA



De ellos supe cuando ya tenía los ojos llenos de bestezuelas, vendada la vista por una cinta vaporosa de luz cegadora, radiante, de centelleantes cicindelas tomada...tal de la Corfú de G. Durrell. Se lo contó a Hefesto el padre que trabajara en las canteras de Macael, cuando aherrojado estuvo (tanto, que en bicicleta de cuadro grande y barra, de hierro, usaba para, en recuesto, acudir cada mañana, con la fritada sin conejo, al tajo desde los Tíjolas). De maravilla no menor le sonó. Entre el pedregal deshecho con cascotes de mármol y serpentina, removida la tierra herida, sin más matas que un cambrón mustio, aparecieran ellos. Delgados tal monedillas, fichas más de tragaperras que animal. Los caracoles aparecían por veces, cuando el rocío depositaba una delgada película en las aristas del pedrerío. Y de la nada se iban, que de donde no se esperara hubieron llegado. Nunca se han visto sino en la caja catódica, y apenas.


Del color de las chonetas (xonetes) que adoban la paella al romero. Así se la vio a esta navajuela mínima. Allí en Amsterdam se estaba en una de las abastecidas y puestas tiendas de anticuariado. Se recuerda que necesitara Hefesto que se le prestasen gafas,  -y de mujer, con patillas moradas- que causaron risa floja en los taimados dueños. No poca sorpresa se dio de ver que del infinito laberinto de aquel establecimiento que más nave de Noé figuraba se encontrara la minucia de precio como era y es aún. De 6 cms de largo el óvalo y uno de ancho, su grosor el de una habilla de 0,6 cms escasos. De sus hojuelas no se adivina utilidad salvo la de abrir cajita de rapé, destapar la funda de un reloj de faltriquera, romper la hebra en una camisa de seda, curar pipa de brezo y revelar dádiva galante en sobre con billete (como espejuelo de pestañas se ha constatado su valor, asimismo). Su materia es bella y rara, como no pueda igualarse. El cajoncillo de plata alemana no dejara de grabarse por  impericias, que de tan íntimo que se llevara como cordial no se concibió pérdida, salvo que de natural se tuviera el fin uno, como fue. 

En Eduard Kramer Antich hablan inglés bordado, y nada de español adivinan, nada, ni la socarronería.










miércoles, 21 de octubre de 2015

NAVAJA MACHETE DE PIEZAS EN NÁCAR-COUTEAU ESPAGNOL À PALANQUILLE AVEC CÔTES EN NACRE

Je l'ai trouvé aux marché des puces. Le couteau était sur le sol et sa peau brillait timidement.



La lame avait été changée (la nouvelle appartenait à un couteau à légumes ...), le blocage ne fonctionnait pas; Le maillechort était sale et rayé.





Je sentais qu’il y avait des chances, que sa peau était celle d’un chérubin. 




Je voulais que le couteau parlât à Nouveau, alors la musique pythagoricienne des étoiles sonnerait.



Bien sûr, j'avais bésoin d'un philosophe ou, plutôt, d'un coutelier patient.


Comme un personnage de Dickens, le couteau obtint la vie digne, légitime selon sa
nature.





Ceci est la "némésis" du précédent (Ed Mongin à palanquille): un couteau fabriqué en Espagne, au gout que un touriste –français par exemple- pourrait apprécier et, bien sûr, payer.


Ce couteau n’était pas pour le paysan, mais pour le mettre à la poche d'un étranger.




Comment a-t-il retourné en Espagne je ne sais pas le dire. Cet objet a une histoire particulière, inconnue, un défi; donc je l'ai acheté.





 Fue Francisco Valencia Linares quien quitó la hoja postiza (se puede observar en las primeras fotos que a la altura de la uñeta aparece el punzón Arcos) con su talón forrado de latón (muy curioso arreglo ennoblecedor -cuesta pensar por qué al mismo tiempo se le compuso una hoja tan mala y disonante-), quien la operó de la articulación del eje y calibró de nuevo el bloqueo, quien con policía la desrayó, la desenrobinó y la lustró; quien la haució y restauró.