jueves, 27 de septiembre de 2018

28 NAVAJAS DE NÁCAR -COUTEAUX AVEC LES CÔTES EN NACRE



Estas se cayeron de las alas de arcángeles cuando, en sus correrías contra los portadores de la luz rebeldes, pasaron en campaña algunas semanas fuera de sus aéreos cuarteles. Se cayeron y no se rompieran (salvo alguna que haya sido recompuesta por manos también angelicales o casi). Solo estas potestades pudieron abrir carne de lata, latas de compota, botes de tocinillos de cielo, lotes de maná en conserva con ajetes -y otras delicadezas de Jerez o de la Ribera Sacra- con estas sin que dejaran de asirlas con la justa presión, que nunca se les fueran de las manos finas con las que lancean a los rebeldes sulfurosos. Los hay, ángeles menores de las esferas menos celebradas, que de tan prevenidos, se dejaran las navajas en la taquilla, junto al cepillo de crines para alas.








viernes, 21 de septiembre de 2018

27 NAVAJA DE NÁCAR ALEMANA-COUTEAU AVEC LES CÔTES EN NACRE: BOHLER STAHL


 En aquel tiempo, Deo gratia, sí que traía cuenta. Se fabricaban navajas exquisitas, de mecánica relojera y cachas de esfera de cronógrafo. Se vendían, cuando hoy los productos de Eloi luxe, de Emile Drouhin solo pueden verse en algún escaparate para que los nostálgicos pidan préstamos au Crédit agricole. No es este de propaganda como lo fueran los de la primera entrada, que lo podría ser. Presenta las cachas separadas por un cinto (sigo sin rigor el vocabulario de Santa Cruz) de acero; así se podrían aprovechar los trozos más pequeños de madreperla, con un resultado estético de fantasía. Este modelo se hacía (los franceses lo llamaran "lemonadier") en centroeuropa, pero a diferencia de otros, el patern no se exportara a otros continentes o a las islas de los britanos, donde sobrara el sacacorchos entonces. Este parece haber sido reparado  (restaurado es lo que se utiliza para darle profundidades al arreglo), alguna cacha, a lo que creo (?) ha sido cambiada por resquebrajada, las hojas fueran pulidas y ajustadas. Quizá donde menos felicidad ha habido es en los pernos, que se han enrasado, y no son diminuta eminencia como las tuvieran en origen. Eminencias, sí.







sábado, 15 de septiembre de 2018

26 NAVAJA DE NÁCAR ALEMANA-COUTEAU AVEC LES CÔTES EN NACRE: SOLINGER KNIFE.


 Un cortaplumas (navaja pequeña, de pistón -se usa de modo genérico-) de nácar, que anuncia la propaganda del españolísimo anís El Mono. Se compró en la plaza de la catedral, Barcelona; el vendedor la dio como de plástico -o quizá, tuvo mucha precisión de venta- y no se preguntó cuál fuera el material, que se vio noble. La marca es abundante en España, pues era más barato comprar una alemana que una de España (cuya calidad en esta tipología era menor -dicho sea con absoluta justicia-), además, las de muelle externo orejas o alillas, o teja, o interno y palanquilla no se daban a la propaganda pues las cachas curvas en su corte trasversal no valían tanto para poner letras de anuncia. Los alemanes las produjeran innúmeras y a precio ventajoso por lo que hasta un panadero podía dar a según quién una apañada navajuela alemana. Hoy no sería posible salvo que se entregaran a directivos, agentes de empresa como incentivo, a comisionistas, a dueños de hipermercados,  al premiado en un foro de navajas o bebidas... Pero casi nadie entendería el valor ni el precio, y acabaría rota o encajonada, como esta última que ya entonces de lo primero se librara.








lunes, 10 de septiembre de 2018

25 NAVAJA DE NÁCAR ALEMANA-COUTEAU AVEC LES CÔTES EN NACRE: SOLINGER KNIFE.



 Idea microcósmica la de la concha, que se aplica sobre la materia; idea egipcia de los jeroglíficos que la ciencia morfológica aplica tanto a las columnas de Bernini como a las escaleras de los Musei Vaticani. Claro que no es del caracol de huerta, el cristiano, del que sale la carne de espuma, la madreperla, sino de otros bivalvos marinos tal la ostra, o el abalón. Preciosa sustancia biomineral que segregan desde el manto las células ectodérmicas del animal como defensa y clausura. Las sirenas, según las historias de Mauritanes de Patmos, se daban en el tronco durante las siestas de playa en aquellas islitas peladas del oriente mediterráneo para no perder la color nívea de nacimiento y escabullirse entre las olas si fueran requeridas por tritones, piratas libaneses o legionarios en tránsito. Cuentan de Ingres, muy celoso de su profesión, que mandaba a sus modelos darse la vuelta cuando falta le hacía de mezclar pigmentos para afinar su paleta (cogió, tal vez, por eso fama de acechante de nalgas...).

El punzón de esta es curioso, pues se lee SOLINGER por Solingen, o lo parece. Dos flechas que apuntan hacia arriba se cruzan, y en sus lados se adivinan dos iniciales. Cuales sean, no se adivina. Sí se constata la reciedumbre de esta navaja, que pesa más que una gruesa polilla, y ante cuya hoja se abren panes o chacinas solo con el peso de su decidida gravedad.






martes, 4 de septiembre de 2018

24 NAVAJA DE NÁCAR ALEMANA-COUTEAU AVEC LES CÔTES EN NACRE: B. S. I. G. REMSCHEID



Perfectísima navaja ahusada esta de REMSCHEID, como las que se fabricaban en Nogent de Francia, si no mejor. Se viera de estás por primera vez en El universo de los cuchillos, de Mouret. Se define su perfección de construcción por la lima que sale del lado contrario al muelle, en el que se encasta como una  lengua mecánica al paladar en un androide. Es un manicurero de lujo, en acero al carbono pulido a espejo; sus platinas están finísimamente dentadas, y las cachas "tienen Oriente". Difícilmente mejorable la concepción que alcanzara su perfección cuando se dispuso ya hace, sin posibilidad de mayor refinamiento. Aparece en el recazo unas siglas en alemán, se adivina, y un topónimo no esperado, que es la primera que se ve con la cartela. Se combina muy bien la irisación y el espejo con los oros de los pernillos, contenidos soles en auroras, y la raya de luces quebradas del metal de las platinas, ocaso y levante en breve espacio. Magnífica.







miércoles, 29 de agosto de 2018

23 NAVAJA DE NÁCAR ALEMANA-COUTEAU AVEC LES CÔTES EN NACRE: W. H. and SONS

 La de arriba, grande también es una W H Morley and Sons, y tiene las mismas características mecánicas de la presentada en la entrada anterior: dos muelles y un separador o platina en cuña  que actúan sobre tres hojas. Es curioso pero tanto esta como la pequeña de abajo son casi regalos. La que acabo de describir fuer regalada por un romí en el rastro de Madrid cuando se le compró otra; la pequeña fue un óbolo envenenado de un vendedor de la plaza de Waterloo (Waterlooplein) muy cerca de la ópera y del ayuntamiento. Un mercadillo grande en el que solo un puesto se dedicaba al navajeo. Tras la adquisición de varias suizas, se encontró el pequeño cortaplumas de lujo con las cachas rotas y ennegrecido, enverdecido y apagado. Por una insignificante moneda la dio. Sabía bien que la mona-mano que la adecentara iba a emplear un tiempo valioso y tendido.Y así fue.

Estas Morley son finas, casi como las mejores inglesas. Su punzón es original, que además de las letras, en el otro lado del recazo medra un trebolillo de cuatro hojas. Esta marca fuera muy exportada, especialmente a Estados Unidos. Allí es enviaran, además de navajillas, muchas barberas que hoy son acaparadas. Gustan mucho estas Morley, que debiera haber más.









jueves, 23 de agosto de 2018

22 NAVAJA DE NÁCAR ALEMANA-COUTEAU AVEC LES CÔTES EN NACRE







Del mercadillo de la plaza de la catedral de Barcelona. Se dio tan buen precio, y las cachas enterizas dieron calambres que condujeron a la lengua al relamido y a las manos al frote del que usan los avaros. Solo tiempo pasado, no unas horas, revelaron lo que no se previó. Alemana, un patern cercano al Whiler -si es que no lo fuera- curvilíneo. El escudo incrustado e incluido gustó, menos que el dorso del muelle ( o mejor, muelles, que no había uno solo): Un trabajo preciso, precioso, ajustado, de exhibición artesana o industrial: se verá que confluyen en cuña dos, con separación -esa es la cuña- de latón. Por lo que se viera, no sería preciso por más que haya tres hojas (se han visto las mismas solo con uno o, si acaso, dos).  El lomillo de la hoja principal es recio, y las hojillas contrarias se pliegan  con previsión micromecánica, hablan y cantan en sucesión o a dúo. El punzón es original, bello y simbólico: estrella, ancla y flecha (agua, tierra aérea y aire) a la vez. Cuando ya se tentó, se viera que era cojilla o manca de una hojuela; la necedad hace que un torpe insensato utilice una rígida lámina de acero al carbono como palanca. Como quemar libros para calentarse, vaya.