Perfectísima navaja ahusada esta de REMSCHEID, como las que se fabricaban en Nogent de Francia, si no mejor. Se viera de estás por primera vez en El universo de los cuchillos, de Mouret. Se define su perfección de construcción por la lima que sale del lado contrario al muelle, en el que se encasta como una lengua mecánica al paladar en un androide. Es un manicurero de lujo, en acero al carbono pulido a espejo; sus platinas están finísimamente dentadas, y las cachas "tienen Oriente". Difícilmente mejorable la concepción que alcanzara su perfección cuando se dispuso ya hace, sin posibilidad de mayor refinamiento. Aparece en el recazo unas siglas en alemán, se adivina, y un topónimo no esperado, que es la primera que se ve con la cartela. Se combina muy bien la irisación y el espejo con los oros de los pernillos, contenidos soles en auroras, y la raya de luces quebradas del metal de las platinas, ocaso y levante en breve espacio. Magnífica.