Quiere la propaganda que este bouledogue americano o sunfish o elephant toenail sirva para trabajos pesados en la tierra o en el mar. Machete de marino o cuchillo de acampada. Para tajar repentinamente gruesos cabos o afilar un bastón desgajado de un roble de Virginia. Case lo monta con hojas de acero quirúrgico (?), virolas de alpaca y cachas de hueso (hay viejos modelos en madera y acero al carbono, con grabados de elefantes en la hoja). No es un patern que prolifere en los catálogos salvo muy de tarde en tarde, con extensos periodos de desabastecimiento de unidades. No es bolsillero y solo se adentra en las bolchacas de los coleccionistas avispados. Estos acaparadores avisados se proveen de ellos en cuanto asoman, y solo contados se ven en las praderas virtuales. Si se comparan estos de Case con los de GEC se ven pequeñas diferencias en el obrar distinto de estas dos cuchillerías. La Case tiene un catálogo más restringido de patern que constante renueva en cuanto al color de las cachas y los materiales empleados en estas. No suele crear modelos inéditos sino de muy tarde en tarde. La gran cuchillería oriental, en cambio, toca muchos más modelos (tres o cuatro veces más) de la tradición o sacados de su propia invención (que la tiene más fertil que su competidora). Utilizada, además, dentro de cada modelo, tres niveles de presentación (tidoute, GEC y IXL); en estos hay a su vez otros tantos acabados: los prototipos, los numerados y los corrientes sin numerar. Mientras que Case saca sus navajas por norma en acero inox, la GEC los saca en carbono. En favor de Case hablan los filos de serie, que por norma son eficaces -no así los de su rival GEC-. Esta, en contra, se reviste de un estilo más apegado a la apariencia de la tradición.
Blog sobre navajología y filosofía hoplológica de la navaja.
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jueves, 7 de diciembre de 2017
jueves, 30 de noviembre de 2017
9 NAVAJA BOULEDOUGUE-SUNFISH CASE-COUTEAU BOULEDOGUE CASE
The
mighty Elephant's Toe Knife, a.k.a Elephant's Toenail, has been
around since the early 1900's. Named for its huge round bolsters,
this massive knife was once marketed as the "axe" for your
vest pocket! With its broad stubby-tip main blade and large Pen-style
blade, this double hinged "mammoth" is made for cutting
thick objects such as naval rope or small branches.
Qué curiosa coincidencia la de su nacimiento, la de su fecha de aparición; justamente cuando apareción el bouledogue de la Manufrance. La propaganda es menos específica que la de aquel catálogo; ahora se ha cambiado el animal de referencia. Ya no las mandibulillas pavorosas de un perro chato de los que acosaban a los toros en las plazas reales. El término se pone en un elefante, en su pezuña (que siempre las patas, como sostén del ente, fueran muy tenidas en mente desde lo de Júpiter y su genesiaca pierna. Por redondeces, una pata-uña de paquidermo.
jueves, 23 de noviembre de 2017
8 NAVAJA BOULEDOGUE-COUTEAU BOULEDOGUE GEC
El patern número 36 de la Great Eastern Cutlery. Ya más cerca del bouledogue francés, por la forma ahusada de navette, una grande. Parece más refinada que la que vendía la Manufrance, pues esta tiene mitras de alpaca, un escudo curvilíneo incrustado y una hoja con una emouture más sutil; las cachas no son las de hueso que imite al ciervo, sino en amourette. De esta forma americana es de donde pudo surgir la chispa de la invención -se partiría de la hipótesis ya apuntada al inicio de la serie de una vinculación o inspiración anglosajona del bouledogue francés-, pero hay quien justamente defiende lo contrario. Es, de todas formas, el partern más grande y pesado de la tradición de origen. Este modelo presenta hojas opuestas, anchas, en acero al carbono pulido a espejo, con grabados no al ácido, sino percutidos con punzón. Presenta numeración en la mitra superior lo que en principio se cierta garantía de calidad o selección (otras unidades vienen sin numerar y serían las que menos se parecen al partern ideal..). Pero eso es la teoría, que no siempre recibe uno, y más si es extranjero, lo que paga cuando viene por el correo.
jueves, 16 de noviembre de 2017
7 NAVAJAS BOULEDOGUE-COUTEAU LE BOULEDOGUE GEC
Interrumpimos la información a cerca del bouledogue francés -admitamos como hipótesis que naciera en Francia y que el catálogo de la Manufrance recogiera un producto legítimo y no copiado-adaptado de otro preexistente-. Estos son los cuatro Lumber jack-Rougneck de la casa GEC. Desproporcionados en todos los sentidos, dimensiones y gustos. No son para la faltriquera sino para macuto o funda de cinturón. El muelle es dulce y solo tiene la energía que se le supone en el que tiene dos mitras y cachas en madera de violeta (no es un defecto, me parece, sino una preferencia personal). Impone su cacha con los pernos en alpaca, que parece tapa de ataúd o arca de matrimonio, de tan anchona y lisa según casos. Agrada el orificio para el fiador, como si pudiera el navajón ser portado con asiduidad que pudiera extraviarse. Están hechas para ser coleccionadas -como las demás de la fábrica- pero estas incluso más. De exhibición.
jueves, 9 de noviembre de 2017
6 NAVAJA BOULEDOGUE-COUTEAU LE BOULEDOGUE GEC
Pasaron los años y se reescribieron los catálogos de La Manu, asimismo se reformuló, por necesidades comerciales, la propaganda del bouledogue: " le seul de ce genre, et d'une robustesse telle qu'il est apte au plus dure service: pour couper la plus forte corroie, un câble, une grosse branche, faire une pessée (comprende: faire levier)...C'est un veritable outil universel , indispensable dans la poche du chef de l'atelier, du chasseur, du conducteur et dans la trousse à outil du tout chauffeur." Esto era hacia el final de los felices 20. A mitad de siglo (1950...) la recomendación se precisa de otra manera: " nous le recommendont aux chasseurs, pêcheurs, campeurs, et cultivateurs." La navaja triunfó por su aspecto macizo y por su propaganda: fue postulada como cuchillo fuerte de oficio, específico. Pero como se ha leído, sus destinatarios teóricos se fueron abriendo: se podría cortar el ronzal de una bestia, degollar una corza, tronchar un rebollo, injertar un albaricoquero y cortar hilo de hierro poco antes de eviscerar junto a una poza una trucha. No valía para tanto, sino para poco o nada. La fama ya estaba corrida, y hasta hoy se escucha el eco.
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