lunes, 29 de mayo de 2017

4 NAVAJA MIKOV-COUTEAU MIKOV



Presenta la navaja en palisandro un león subterráneo pues no tiene placa o grabado en la cacha derecha en oro. Cual Praga, que lo celebra en el sol que derrite los hielos y libera barcazas que  traen a la ciudad el ámbar, la sal, la cerveza, las pieles finas, los sábalos de bota, la plata y los alquimistas o astrólogos que le dan nombre como nuevo oráculo.
Amarillo azufre, derrama fuego filosófico en las esquinas, que no impide el orín de los canes; y oro, el león de los metales, se proyecta en sol sobre las esferas de los relojes astronómicos.  Fue Praga nido de gavilanes, o lo pretendiera. El león vanidoso en su fortaleza que intimida a los que acechan extramuros. Metonimia de él fuera la espada, garras toda. Tal parece Prada, en que  hasta el león se bébese  pan líquido. 




martes, 23 de mayo de 2017

3 NAVAJA MIKOV-COUTEAU MIKOV



 Dóranse las torres melanocéfalas de la ciudad de Praga en esos meses en que el sol ruge en su plenitud, que sus dedos todo lo tocan en trasmisión de espíritu cálido, de plena luz. Apenas se templa la furia feliz del astro que dormita breve en la canícula. El astro felino y sus expansiones encandilan todos los ríos y aun detienen el Moldava; se da en beber las aguas de todas las fuentes a la vez, moja el gaznate ronco en todas las jarras de todos los colmados, degusta el pan cocido, el pato servido en fuentes de metal batido, y se complace en su avidez con las condimentadas salchichas picantes. La pasión que se respira es mecánica, y este león imperioso no gobierna sus mecanismos que todo lo arrastran en una alegría voluntariosa y disciplinada.  La incontenida  Praga en el vigor de las garras de un león rampante.






martes, 16 de mayo de 2017

2 NAVAJA MIKOV-COUTEAU MIKOV



 Se pueda tomar quisque buen búcaro de cervecilla amarga so el anuncio figurativo de posada; los haya de panteras, de puercos, de osos, de botas, de estrella, de letras atadillas a lazo, de sombrero, de borrachuzo tembloroso, de tina, de fray... y de espada.

Fue ésta república con fama de labrar armas (en su castillo por encima de Malastrana tienen expósita una formidable sucesión de armaduras, mandobles, daguerío, puñales y aun espadillas de brazo izquierdo que uno no puede estarse). Poco quede de ello sino algunos orfebres -que lo son por lo sutil- que esculpen recazos de cuchillos de monte con relieves y esculturas que los iluminan a maravilla ...





martes, 9 de mayo de 2017

1 NAVAJA PEZ MIKOV-COUTEAU MIKOV


"Mikov Knives is one of the oldest knife companies in the Czech Republic (and currently the biggest), Mikov Knives was established in 1794 by Ignac Rosler. Mikov is known for it's automatic knives featuring Damascus steel exotic woods such as Cocobolo, Turkish walnut, Snakewood, or Amboyna...".





  Es difícil encontrar en los anales fuentes para comunicar de Mikov, que hoy todo se lo llevan sus navajas automáticas. En efecto, es famosa esta fábrica por esto hoy. De estos pececillos del Moldava poco se encuentre, pero son muy numerosos sus bancos. Lo fueron también en otras ciudades cuchilleras pues de las navajas figurativas la silueta del alevín es de las más reconocibles (es verdad que- fuera de los chinos- algunos se encuentran de las Francias).


 Estos son de matute, que todo el que paraba en las riberas de aquel río mayor se las traía en el morral. Igual que hacen los turistas que en rebaños sestean so las torres innúmeras de Praga (ahora menos que antes, que en los aeropuertos no admiten delicadezas). Dos o tres piezas hay que dar en el cambio; pero no se piense que son inútiles herramientas (en la ribera del sequizo río Bacares, de Bayarque, se cortó un buen moño de pleorotos de chopo con el corto filo que se enganchaba a la anilla endeble de un llavero - y aun las gírgolas fueran limpias allí, cabe los pies cortados de los blanquecinos álamos con el contenido filo de un pez nacido en el río Moldava).





miércoles, 3 de mayo de 2017

NAVAJAS CON PLATINA BLOCANTE (VIPER)-COUTEAUX FRAME LOCK




 



Esto de la platina blocante o trabante es una paso más desde el cierre interno o de camisa; se ha ahorrado un peldaño, una pieza. Se ha añadido simplicidad y se han llevado articulaciones. Válido es por consiguiente. Claro que se tuvo que probar con fuego, calor y flexiones, las de la lengüeta que se delimita en el marco o platina que servirá para que el talón tropiece. 

Dulce el tropezón, enálage retórica en la forja cuando a una pieza se le da la función de otra. Vamos, que una puerta sea cerradura o que una cerradura sea portón o gatera, que un abanico sea viento -sin abrirse, claro-, que un plato sea cuchara, que una pluma sea hoja, que la casa sea jardín y el jardín vivienda, que la propia agua sea su vaso, que el pie sea la misma bota, que la palabra sea silencio. 

Todas estas parecen atajo, y acaban siendo rodeo y vuelta, pero camino de filo al fin. Si el ajuste es micrométrico, la navaja queda robusta, más que las otras con palanquillas o palancas o sin ellas. 








jueves, 27 de abril de 2017

NAVAJA VIPER SLIM-COUTEAU VIPER SLIM









Esta excede. De platina blocante como las anteriores Maserin, la Viper Slim además, lo es de señorito (navaja de caballero) que la portara como adminículo en el blazer el Barbour campero. Una la navajuela delicadeza fina, ingenio en lo mínimo (que es muchísimo), ciudad y campo, ternezas y filos. Tan imitada es la casa Viper que los chinos les copian los modelos como hacen con los Porsche Cayenne, con el vino de Saint Emilion o como la Viagra. Nos encontraremos el mecanismo y le silueta en los mostradores de baraterío... Pero no es esta. Que por su ojo se viera todo lo boscano y se adivínase el ajetreo del boulevard.

Como cuchillo de cuello, dije de reloj en leontina, en el neceser cortahilos de cartero y bisturí, como talismán aquietante... Tanto encierre esta. Más como la Perceval T-45 que útil de caja de herramientas. No se puede pensar dónde no entonaría. Paréceme opera fabril de artesano medieval, de las que Bosco sacara en sus trípticos para avergonzar de pecados, que aun en la tabla de los pecados capitales encontrara lugar donde la dama se mira al espejo. Máxima y mínima esta, inmejorable.






jueves, 20 de abril de 2017

NAVAJA MACHETE DEL NÚMERO 2 DE RAFAEL WÍZNER EN MADERA DE PALMERA











(CONTINUACIÓN)
Como entrara jacarandoso Wízner de darse tras el cristal el baño de multitudes -que seis personas palmearan al cuchillero en oleadas, corro hecho, a esas horas y en esa acera donde hería el resol, era una multitud cumplida- como entrara jacarandoso Wízner, aun mostró más mosca Plinio.
-Va, Manuel, va. Y no se ponga morrudo.
-¡Qué morrudo, me tiene usted con una cansina estupenda!
-Que se pone colorao, Manuel; no vaya a darle alferecía -se contuvo apenas Wízner en la guasa y añadió-: morrudo y colorao...

Se miró esquinando ojo Plinio en el espejo del cristal sin alcanzar a medirse la rubicundez, por lo que calló a la expectativa.
-Todo lo empezó la mujer, ¿quién sino? Que si tenía que limpiar el patio del portalón, que si ella no podía remover el maceterío, que si era ya tiempo de enjalbegar... No paran las mientes. Y en eso, al remover las macetas.
-No me diga más...algo encontró -ya mostró interés Plinio y puso visaje de desenfado.
-Un escarabajo gordo como un ratón, y aun con más lustre. Un escarabajo raro.
-Un escarabajo de oro, sería -como viera que su compañero hacía algún dengue, abundó-: Nada, una cosa que leí en su momento que me recomendó el secretario del juzgado para entretener murrias cuando no había casos que investigar.
-Apareció entre las raíces de una palmera enmacetada que mi mujer sembró no hará menos de quince años. Al rular el tiesto allí estaba, como figurilla de belén pero pataleando la bestezuela. Mi mujer sacó por ello que las amarilleces de las palmas eran causa del escarabajo.

-Y lo era, ¿verdad?
-Como Cristo. Que fui mandado a lo de Purina, con el bicho liado con papeles. Allí me explicaron...
-¿Quién, Eulogio? No lo veo yo sabiendo de animalejos raros. ¡Si no distingue un camacho de un verderón!
-No, Manuel. Había allí un comercial que tuvo curiosidad y vio el deslío. Nada más le echó ojo, lo bautizó: picudo rojo o morrudo rojo. Ha venido de ahí de esos países de los moros...
-Que se está alargando demasiado, Rafael. Ahórreme lo de los moros y su nación -nunca tuvo paciencias demás Plinio, y ahora protestaba excitado por el interés.
-Pues resulta que la plaga ha venido por traer palmeras ya crecidas de esas Áfricas. Parece que en algunos pueblos han acabado con toda palma. Tanto daño tienen que nos dijo el muchacho que se ha prohibido la importación de plantas de esos países.
-Ate cabos, Rafael. ¿Y?
-Que tras el bardal del patio, está la casa del cuñado del...
-Del obispo de Sevilla. ¡Yo qué sé!
-Del alcalde. ¿Y este cuñado se dedica a...?
-A los viveros -esta vez saltó como resorte de reloj el policía municipal jubilado.
-Y le trabaja al Ayuntamiento. Se han puesto palmeras en el paseo, en la piscina, en la carretera nueva, en la rotonda...
-Hasta en el calvario, que las he visto. Y seguro que de donde vengan son más baratas que las de Elche.
-Equilicuatre, que dice usted, o como se diga -confirmó entusiasmado Wízner-. Se dieron cuenta de que las primeras que pusieron amarilleaban y dieron con el morrudo-picudo rojo. Así que a cambiarlas antes de que esta cuca se pasease por la calle Mayor.
-Y antes de que se barruntase que el cuñado y el alcalde habían trincado. Claro que las nuevas plantas las habrán sacado de las costillas de todos los santacruceños.

-Le faltó tiempo a Eulogio para darle al pico con el picudo. Ya me ha vendido no sé qué mezclote con azufre y polvo para los bichos de las papas...

-¿Y usted? ¿Qué ha pintado en esto además de encontrar un escarabajo malencarado? -quiso concretar Plinio.
-Vinieron los civiles a preguntar a casa; sabida la noticia era importante, me dijeron, encontrar el origen de este levantamiento de manta.
-Sigo sin entender, Rafael, ese fervor ciudadano por el hallazgo de la bestia. La conciencia civil nunca ha sido mucha aquí ni en mi pueblo, ni en toda La Mancha. Muchos años de losa y silencio.

-Que no, no ha penetrado usted en el meollo, Manuel: la envidia, la venganza, la revancha... La mitad del pueblo tiene un candidato y la otra mitad, el suyo propio. La familia más larga es la que acaba ganando. Le tenían gana a este alcalde jardinero.
-Y le han puesto el morro rojo...

Entretanto, unas bocas infantiles, intensamente carmesíes, hinflaban sus carrillos soplando desde fuera en el vidrio del ventanal, al tiempo  no menos de seis finos brazos lo aporreaban empuñando  pringosas manzanas de caramelo.